7 estrategias financieras inteligentes para sobrevivir a una crisis económica

A medida que la pandemia de COVID-19 continúa empeorando, los expertos en finanzas dicen que, en el mejor de los casos, la economía global está en una espiral hacia una recesión. Algunos también advierten que una depresión puede estar a la vuelta de la esquina con niveles de desempleo que no hemos visto en 90 años.

“Esto es 100% sin precedentes”, dice Matt Garrett, Director ejecutivo de TGG Accounting, quien ha hablado con más de 600 grupos de Vistage sobre las mejores prácticas financieras para empresas medianas. “Vamos a perder años y años de productividad. Va a presentar un problema de desempleo masivo… y un problema también masivo para la comunidad empresarial en general “.

Después de haber liderado empresas durante la recesión de 2008, Garrett ofrece consejos sinceros a los Directores ejecutivos que intentan preparar a sus empresas para el tumultuoso entorno actual. “Dirije tu negocio según los números”, dice. “Obtén los números correctos y luego toma decisiones basadas en dichos números”.

Desde un punto de vista táctico, dice Garrett, esto significa dar siete pasos:

1. Reúne un equipo de “planificación de desastres”.

Tu equipo de “planificación de desastres” debe incluir un abogado, un agente de seguros, un experto en seguros, un líder de recursos humanos y un financiero. Trabajando juntos, el equipo debe pronosticar lo que podría suceder si los ingresos de tu negocio disminuyen en un 25%, 50% o 75%.

2. Utiliza la planificación de escenarios para mejorar tu flujo de caja.

Este es un paso crítico que involucra varias partes:

  • Pronostica tu flujo de caja de 13 semanas. Después de realizar esta previsión, revisa el seguimiento de tu empresa cada día.
  • Planificación de colecciones. Para evaluar el nivel de riesgo de tus clientes, sepáralos en categorías A, AA y AAA según su historial de pagos. Determina en qué clientes debes concentrarte y en qué clientes no, debido al riesgo de impago.
  • Revisa y modifica las condiciones de pago de todos los contratos. Cuando sea apropiado, aumenta los términos de depósito, agrega garantías personales, impón cargos por demora e intereses, y ten un plan sólido para detener la actividad, si es necesario.
  • Desarrolla relaciones con las personas adecuadas. Conoce los departamentos de contabilidad que te pagan.
  • Envía facturas más rápido. Trabaja con un buen abogado de cobros para afinar tu proceso. Acepta formas de pago alternativas o digitales.
  • Revisa tu cadena de suministro. Tanto para las cadenas de suministro ascendentes como descendentes, asegúrate de trabajar con empresas que sean viables y que probablemente se mantengan en el negocio. Si es una empresa sólida, considera renegociar esos contratos para ahorrar costes.
  • Refuerza la planificación de tu inventario. El exceso de inventario absorberá tu efectivo o lo pondrá en una mala posición si tus ventas comienzan a caer.

3. Examina todos los contratos.

Trabaja en equipo con tus abogados y financieros para revisar los contratos, prestando especial atención a las cláusulas de fuerza mayor. Revisa los derechos de rescisión, los riesgos de rescisión, los derechos de renegociación, las garantías personales y otras disposiciones del contrato, y considera si necesitas renegociar alguno de estos términos.

4. Atesora el efectivo.

Trabaja con tu equipo de finanzas para decidir qué facturas son de pago obligatorio, pago lento o no pago. Además, trabaja con tus abogados para utilizar opciones de suspensión de pago en responsabilidades que no tienen garantías personales. Luego, considera una estrategia que emplean grandes empresas como Ford y HP: retira toda tu línea de crédito y coloca esos fondos en una cuenta bancaria separada. “Esto te da un paracaídas de efectivo en caso de que suceda algo realmente malo, que de hecho podría suceder”, dice Garrett.

5. Reduce costes sin piedad.

Asóciate con un agente o con una gran firma inmobiliaria para renegociar tu contrato de arrendamiento. Solicita descuentos en compras proactivas o compras en efectivo por costes relacionados con suministros de oficina o contratos de tecnología. Busca formas de reducir las pequeñas cosas que pueden suponer grandes costos, como las tarifas de tarjetas de crédito, tarifas de arrendamiento y préstamo, tarifas bancarias, costos de seguros e impuestos sobre la nómina. Trabaja con tus bancos para revisar las últimas reglas para préstamos para empresas y opciones de pago.

6. Gestiona tu mayor gasto sabiamente.

Lo más probable es que las personas sean tu mayor gasto comercial. Para administrarlos mejor, comienza a revisar la utilización a diario, en lugar de mensualmente, y toma medidas para aumentar la responsabilidad de tus empleados. Al mismo tiempo, busca alternativas de subcontratación en contabilidad, IT, recursos humanos y otras áreas donde es posible que no necesites un empleado a tiempo completo. Por último, toma una decisión consciente sobre posibles escenarios con empleados que pueden ser o no necesarios si la empresa alcanza un cierto nivel de incertidumbre.

7. Participa en la planificación de la sucesión.

Durante una recesión o depresión, la rotación es inevitable, por lo que si ocurren esos eventos, es importante desarrollar un plan para poner en funcionamiento a los nuevos trabajadores. Si tu empresa solo tiene uno o dos firmantes, como muchos lo hacen, piensa en la planificación de firmantes alternativos o puntos de contacto alternativos.

Para ser claros, estos pasos no son soluciones a corto plazo. Son estrategias para sobrevivir a lo que puede convertirse en una lucha a largo plazo.

“Esta crisis no es algo temporal”, dice Garrett. “No vamos a recuperarnos dentro de tres semanas”. Eso no quiere decir que las empresas no se recuperen en algún momento. Lo harán. “Esto se puede sobrevivir”, dice Garrett.

Este artículo se publicó primero en Vistage US, puedes leer la versión original en inglés aquí.